En Infamias, Alejandro Merizalde explora las heridas de su pasado sin importar lo dolorosas que sean porque, él sabe, son estas heridas las que nos hacen únicos, las que nos conducen a la fuente misma de nuestra identidad. En sus páginas nada queda sin interrogar. Nadie—ni él, ni tampoco Dios—quedan exentos de sospecha. Lo que descubre es que, si no podemos sanar nuestras historias— ¿acaso, alguna vez, estaremos realmente libres de nuestro pasado?—por lo menos podemos darle forma a la nostalgia para asi estar mejor equipados para lidiar con el futuro. El narrador de estos relatos se ve continuamente desplazado: de su patria, del resto, de sí mismo. Pero no está dispuesto a permitir que el aislamiento tenga la última palabra. Este libro representa el intento de aquel “perpetuo extranjero” por reencontrarse y crear lazos con el mundo: de aferrarse en lugar de dejar ir.
Merizalde, más que ninguna otra cosa, es un testigo: uno que se niega a dar la espalda incluso a la más dura de las circunstancias. Esta colección que atrapa es mucho más que solamente devastadora y bella; es audaz.
—Stephen Cramer, autor de Tongue & Groove and Shiva’s Drum